Dado el creciente y abrumador uso de las redes sociales en nuestra sociedad a día de hoy, cabría preguntarse qué es realmente lo que las redes sociales nos aportan para que día a día ganen nuevos adeptos en todo el mundo, atraídos por su capacidad para comunicarse con otras personas, para compartir experiencias, pensamientos, sensaciones, sentimientos, filosofías...
Como sabemos, una red social no es otra cosa que una estructura social en red en la que los individuos se relacionan entre sí, se agrupan o relacionan atendiendo a diversos criterios o intereses. Por lo tanto, es una forma de interacción social, es decir, algo muy positivo ya que el ser humano es un ser sociable por naturaleza. Pero como todo, cuando esto se consume en exceso, desde mi punto de vista, deja de ser tan positivo.
Y es que a día de hoy podemos ver cómo muchas personas son adictas a las redes sociales, nos damos cuanta, por ejemplo, cuando quedamos con una persona y está más pendiente de su ''smartphone'' y de las personas con las que interactua a través de las redes sociales, las fotos que ve, los eventos, etc. que de nuestra propia conversación o lo que estemos haciendo en ese momento, hablo de personas que se abstraen del mundo real para estar únicamente pendientes de su vida virtual.
Esto (las redes sociales) es como todo, en pequeñas dosis obtenemos beneficios, pero sin abusar.
Dejo un enlace de un artículo de la escritora Elvira Lindo que leí en el periódico hace un par de meses y respresenta de una forma muy ''divertida'' lo expuesto anteriormente.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/quieras/elpepusocdgm/20111002elpdmgpan_1/Tes


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